Make your own free website on Tripod.com
cine_bdsm
Home
Belle de jour
Átame
La pianista
Audition
Saló o los 120 días de Sodoma
Último tango en París
El Imperio de los sentidos
Intimidad
Contact Me
Belle de jour

1101a-6.jpg

Director :
Luis Buñuel
 
Guión :
Luis Buñuel
Jean-Claude Carrière
basado en una novela de Joseph Kessel
 
Fotografía :
Sacha Vierny
 
Productoras :
Paris Films Production,
Five Film Rome
 
Intérpretes :
Catherine Deneuve (Séverine),
Jean Sorel ( Pierre),
Michel Piccoli (Henri Husson),
Genevieve Page (Anaïs),
Pierre Clementi (Marcel),
Françoise Fabian (Charlotte),
Macha Meril(Renée),
Muni(Pallas),
Maria Latour (Mathilde),
Claude Cerval,
Michel Charrel ,
Iska Khan (El cliente asiático),
Bernard Musson (El mayordomo),
Marcel Charvey (Henri),
François Maistre (El profesor),
Francisco Rabal (Hypolite),
Georges Marchal (El duque).
 
Sinopsis:

Séverine, esposa de un médico, frágil e insatisfecha, deja libre curso a los fantasmas que la atormentan. Algunas horas por día, ella se vuelve una pensionista de la casa de Madame Anaïs. El melodrama mundano escrito por Joseph Kessel se eclipsa detrás de un cuadro suntuoso donde los recuerdos, el imaginario y un juego sutil con el misterio, reconstruyen un extraño retrato de mujer.

 

bunuel.gif

 


En el cine, me divierte la perversión sexual, en la vida me repugna. (...) Dicho esto, el erotismo va a la par con el sentimiento de pecado. Sin la religión, (cristiana sobre todo) el erotismo es menos interesante. Mientras más se es cristiano, más uno goza.

Luis Buñuel, Le Nouvel Observateur, 28 de diciembre de 1967

Creer que Buñuel le hace el juicio a una perversión seria un grave error. El sólo condena a la vergüenza. (...) Sería quitarle toda la fuerza al impacto buñuelesco, ir a buscar justificaciones racionalistas en su narración. Las deudas de Buñuel a Bretón y a Freud son suficientemente importantes y bastante conscientes para que uno no le haga el insulto de reducir su imaginario a «un paréntesis, como la noche», así como está dicho en el Primer Manifiesto. Este estallido de la realidad que él fomenta y pone en escena, es el testimonio de una admirable salud física, o estética si uno prefiere, y moral.

Louis Seguin, Positif, septiembre 1967